viernes, 8 de mayo de 2009

¡Bienvenido Defensor!

Hubo un tiempo en el que los Defensores no eran sino una nebulosa entre las neuronas de unos aguerridos muchachos. Luego fue la luz y aquella idea devino puro arte deportivo. En aquellos tiempos faltaban cuerpos que rellenasen nuestro glorioso uniforme. Son tiempos pasados.
Me congratula dar la bienvenida a un nuevo defensor, otro héroe predestinado a ser ungido con los laureles que sus compañeros portan ya con orgullo sobre sus cabezas. Nuestro compañero viene directamente de la Corte deslumbrado sin duda por la mítica aureola dorada y gris de nuestro equipo a luchar aquí junto a los que son sus pares en primera linea del frente. Deja el vergel urbano de osos y madroños por la noble aridez de los leones y las aliagas, la piadosa muerte de los fusilamientos del dos de mayo por la eterna agonía de los sitiados. Y eso compañeros le honra porque sabiendo que aquí se encuentra la vanguardia contra el gabachismo internacional ha elegido el camino difícil. Dejando los placeres de la Villa ha abrazado el sacrificio Defensor como en su día hiciera otro muchacho de su pueblo, nuestro hermano Oskarevich, defensor consagrado en mil y una batallas. Abandonando el lugar donde se medran los honores para venir al sitio donde se riegan con sangre ha dado un paso al frente que pocos son capaces de dar asumiendo con ello nuestra prosapia y nuestro espíritu.
¿Cómo explicar qué es ese espíritu defensor que ahora te invade como una fuerza vivificante, amigo? Incluso para nosotros humildes expertos portadores de tan gloriosa fuerza nos es difícil dar respuesta a esa pregunta. Saberse predestinado al triunfo, hacer de las derrotas masa creadora de mitos, revestir de epopeya la mayor cagada, ser objeto de insidias y contubernios, no caer nunca en el desfallecimiento, el grito de aliento en la garganta de nuestra fabulosa afición, la mirada trémula de envidia de nuestros rivales, una chaladura genial... tal vez todo ello sea el espíritu defensor, quizás nada de eso, cada uno encontrará su camino y su respuesta.
No me extenderé más. Así pues, y sin más preámbulos, recibamos con un fuerte aplauso a nuestro compañero y desde hoy hermano Miguel Ángel, ¡el defensor número 11!

¡GRIS Y AMARILLO!

4 comentarios:

binguero dijo...

¡¡¡GRANDE, GRANDE Y GRANDE!!! Un texto para enmarcar,honorable Pakhicius. Miguel Ángel, es un honor para todos nosotros tenerte entre las filas defensoras, a partir de ahora tu vida va a dar un giro de 180 grados, nada va a ser igual... Bienvenido camarada, aprende este grito de guerra, te será muy útil en los momentos difíciles:

GRIS Y AMARILLO... ¡¡¡COMO MI CALZONCILLO!!!

Jose dijo...

Las derrotas y las victorias no duran mucho... es la épica de las palabras la que permanece. Bienvenido señor Miguel Angel... si este blog no le ha asustado, si le ha arrancado una sonrisa es usted de los nuestros. Luego lo de las canastas (meter más o menos) casi es secundario.

defensor13 dijo...

Qué grande, hermano!, Qué verbo!, Qué saber explicar lo inexplicable!, Qué saber exponer con el alma desnuda la certeza del común pensamiento defensor!, entradas como esta certifican por qué eres y serás siempre nuestro capitán.
NINGÚN OTRO ESTÁ TAN ZUMBADO.
Te quiero.
RAVVS ET FLAVA!

pd: Miguel Angel, no te asustes, Bienvenido, ya lo irás comprendiendo todo poco a poco...

Miguel Angel dijo...

Estimados compañeros y hermanos gracias por la acogida en la hermandad puedo prometer y prometo que no cedere nunca en mi impetu por defender el honor de los defensores frente a cualquier adversidad por duras que estas sean.

El destino es algo caprichoso y inamovible y los nacidos para defender un sentimiento, un escudo una religion finalmente llegan a su objetivo

Un abrazo y desde hoy juro mi lealtad ante todos vosotros mis hermanos