martes, 30 de junio de 2009

Gran Cena de Gala Defensora MMIX

Gran velada Defensora la que tuvo lugar el sábado en la afamada taberna Isabelum Domine y que logró concitar a lo más granado de la defensoría zaragozana en la mayor concentración de nobleza, ingenio y arrojo desde hace dos siglos.
Citados a las IX y XLV, poco a poco los camaradas Defensores fueron llegando al sótano del mesón donde habría de celebrarse tan magno acontecimiento. Al filo de las X y XXX con todos los asistentes sentados ya en sus puestos hacía su aparición el Capitán Pakhicius y la Capitana Consorte entre vítores de alegría que daban el pistoletazo inicial al convite.
Esta fue la relación de asistentes:
Ilustrísimo y Fidelísimo Caballero Defensor Oscarevich
Ilustrísimo y Fidelísimo Caballero Defensor Jorgicius “Catapultae Dux” y Señora, Afectísima Dama Defensora Doña Patricia
Ilustrísimo y Fidelísimo Caballero Defensor Josicius y Señora, Afectísima Dama Defensora Doña Anabel
Ilustrísimo y Fidelísimo Caballero Defensor Peplowski y Señora, Afectísima Dama Defensora Doña Edurne
Ilustrísimo y Fidelísimo Caballero Defensor Furillo y Señora, Afectísima Dama Defensora Doña Elena
Ilustrísimo y Fidelísimo Caballero Defensor Camilo y Señora, Afectísima Dama Defensora Doña Ana y Nasciturus
Ilustrísimo y Excelentísimo Capitán Pakhicius y Serenísima y Reverendísima Capitana Consorte Doña Belén
Excusaron su asistencia la Afectísima Dama Defensora Doña Amaya y el resto de Caballeros Defensores y Señoras.
Regados por los mejores caldos de la región los Defensores pronto desataron su perspicaz verborrea y carácter disoluto e ingenioso y se entregaron con fruición a la charla y la deglución después de toda una temporada de sacrificios y de trabajo. En especial el camarada Peplowski que dio un repaso a su anecdotario personal con momentos cumbre como la moralizante parábola del cuenco de azafrán o la terrible historia del secuestro que hizo que se nos pusieran los pelos como escarpias. Atrás quedaban momentos difíciles a los que únicamente la voluntad de un aguerrido grupo de valientes supo dar la vuelta para convertir en una carrera jalonada de éxitos como la que ahora presentan los Defensores ante su afición y la historia.
Uno tras otro los aplicados mozos de la fonda pusieron ante nosotros las mejores viandas traídas de los lugares más recónditos de la geografía hispana y mundial. Por las bocas de nuestros héroes y heroínas pasaron sin tregua suculentos manjares, entre otros los siguientes:
Toro sacrificado por eunucos abisinios, Chuletón sobre piedra del Partenón, Ensalada de lechugas lituanas recolectadas en luna llena aliñado con caseus caprae, Chipirones de las Américas capturados uno a uno por vírgenes vestales, o los famosos frutos esféricos de gallina desestructurados sobre lecho de tubérculos fritos. Todo era poco para nuestros campeones que daban cuenta de cuanto caía en sus platos como si de otro rival se tratara entre gritos de Ravus et Flava y otras muchas cantinelas defensoras y donde el latín fue el idioma oficial. No fueron tampoco olvidados los compañeros que no pudieron estar entre nosotros siendo recordados en más de un brindis y en cuyo honor se cebaron los estómagos de sus amigos.
Justo antes del postre, una hidromiel purpúrea que reconstituyó el ánimo de los nuestros tuvo lugar el momento álgido de la cena: la entrega de despachos. Tras una breve introducción de nuestro compañero Furillo llegó el momento afectísimo donde las emociones estuvieron siempre a flor de piel y donde nuestros hombres forjados en mil y una batallas fueron reconocidos con sus más que merecidos méritos y donde también más de una lágrima se vio correr por las mejillas que no hace mucho habían sido surcadas por gotas de valiente sangre. Uno a uno fueron desfilando para recoger de manos de su Capitán y sin embargo amigo los despachos que los acreditaban como próceres insignes de una estirpe magnífica llamada a conseguir los más altos logros baloncestísticos de cuantos equipos pueblan las canchas zaragozanas. De vez en cuando, los encargados de proveernos del condumio y del elixir etílico gozaban secretamente al ser anónimos notarios y asistir a tan magnífico acontecimiento hurtado hábilmente a los paparazzis que en otras ocasiones habían seguido a los Defensores en sus andanzas.
Estos fueron sus méritos:
Peplowski
Veterano de la Copa Primaveras 2008, de la Liga Social Bronce 2009 y de la Copa Primaveras 2009 y licenciado con honores en todas ellas este rudo fajador defensor recibió la Gran Cruz Gris y Amarilla por su participación en estas campañas sobresaliendo por su pundonor y desprecio por su propia integridad física y mental lo que le llevó a ser condecorado con la Gran Cruz a los Caídos en la Defensa distintivo Dens Fractus tras mellar su dentadura en la victoria ante los Comediantes.

Oscarevich
Vino en auxilio de los Defensores desde la Corte y fue su bautismo de fuego frente a los traicioneros Lelum et Estela en la Copa Primaveras 2008. Tomó parte en la Liga Social Bronce 2009 distinguiéndose bravamente en las victorias de Mep y Comediantes y con igual destreza y arrojo se recuerdan su actuación en la Copa Primaveras 2009. Se le concede por todo ello entre otros galardones la codiciada Gran Cruz Gris y Amarilla.

Camilicius
Veterano de la Copa Primaveras 2008, Liga Social Bronce 2009 y Copa Primaveras 2009. Su participación fue recompensada con la concesión de la Gran Cruz Gris y Amarilla. Este defensor avezado intelectual no afrancesado, habitual cronista de la epopeya defensora ostenta así mismo la Gran Cruz a los Caídos en la Defensa distintivo Digitus Distortus tras una fuerte lesión que lo dejó tullido pero válido como lo demuestra su próxima paternidad por la cual se le concede la Gran Cruz Pater Ravus al haber concebido al primer neonato de la era defensora.
Jorgicius
Participó en la Liga Social Bronce 2009 aportando al equipo elegancia y donaire en el porte y tino en el tiro. Suyo fue el cañonazo que desarboló el pendón cucharil en el hasta ahora mejor momento defensor, la Prima Victoria Cochlearis que le hizo merecedor de la distinción Catapultae Dux y del Grado de Artillero Mayor Defensor. Tomando partido también en la Copa Primaveras 2009 destelló su bravura en la fraticida lucha contra las valientes huestes Valdeferrensis

Josicius
Escapando del hospital para tísicos donde ladinos contubernios médicos le mantenían retenido, desplegó su Vigor Cordis durante la Liga Social Bronce 2009 y la Copa Primaveras 2009, distinguiéndose su actuación con la Gran Cruz Gris y Amarilla y la Gran Cruz a los Caídos en la Defensa distintivo Medicus Lerdum que se le otorga ahora mismo. Jugador valiosísimo también es apreciado por sus rivales gracias a su animus cordialis y por ser un Buencha.

Pakhicius
Veteranísimo defensor auténtica alma mater del equipo ha participado en la Copa Primaveras 2008, Liga Social Bronce 2009 y Copa Primaveras 2009, indiscutible líder Defensor ostenta su capitanía general y émulo de Palafox ha conducido al equipo en todas sus intervenciones ostentando el récord absoluto de titularidades defensoras por lo que se le concede la Gran Orden Flava al Mérito Defensor Ravus Capis que se añade a la Gran Cruz Gris y Amarilla que luce con orgullo por su participación en las mencionadas campañas. Aguerrido luchador, dandi de banquillo, indiscutible esteta del básket son admiradas sus aproximaciones a la canasta con su espectacular tiro Nureyev, cronista oficial del equipo y padre abnegado de futuros defensores.
Pakhicius recibe también con la emoción que se muestra en la foto el Premio Palafox de manos de su hermano a mejor defensor del año con el texto siguiente:
Los Defensores de Zaragoza C.B., por decisión de sus miembros y para agradecer y premiar su entrega absoluta al equipo, su honesto liderazgo, capacidad, su sacrificio, compañerismo con sus camaradas, validez en el campo de juego, defensa de los valores defensores y calidad estética y humana.
Por último el camarada Furillo recibe de su Capitán y hermano su correspondiente despacho cuya apariencia reproducimos a su lado como ejemplo de diploma defensor.
Tras pagar las cinco guineas con veinte chelines que constó el convite poco quedaba ya por hacer en la fonda que nuestros muchachos abandonaron con el porte que les caracteriza dirigiendo sus reales a otros destinos. El camarada Camilo y dama defensora Ana dispensaron su continuación en la fiesta por el bien del futuro defensor y fueron despedidos con ruido de sables y arcabuces. Una tras otra las fondas de la ciudad fueron hoyadas por nuestros adalides que mermaron las reservas vitivinícolas de la ciudad entregándose a viriles conversaciones sobre glorias pasadas y futuras. El camarada Furillo y la dama defensora Elena primero y el Capitán y Capitana consorte más tarde redujeron las mesnadas defensoras a la mínima expresión, momento a partir del cual me es imposible continuar con el relato de los hechos pero que a buen seguro se escribiría con letras aureas en los anales lúdicos de esta ciudad.
Defensores, hemos cumplido: ¡Ravus et Flava!

3 comentarios:

defensor13 dijo...

Extrodinarísima y brillantísima crónica de la que fue la I Gran Cena Defensora. Quiero agradecer a los asistentes su asistencia y en particular y muy especialmente a mi hermano y Capitán y no obstante amigo, Packicius, y señora, su asistencia al evento para lo que tuvieron que trasladarse de más allá de nuestras fronteras (de las de nuestra querida ciudad) escapando de una bolsa Defensora que había quedado cercada por el ínclito francés (o por lo que fuera). Para mí fue un placer compartir con mis camaradas defensores y señoras, algunos kilos de carne toscamente asados (como debe ser), algunos gritos burdamente lanzados y sobre todo muchas risas alegremente regurgitadas por nuestras gargantas defensoras. Una noche espléndida de celebración, culminada con la entrega de despachos que fue la guinda perfecta que coronó la noche. Lamento haberme retirado tan pronto pero mi señora estaba cansada después de un día de "trabajo" en el pirineo, (la última jarra de cerveza tibia le sentó mal a mi tripita, lo confieso). Sólo quiero agradecer esta magnífica entrada a nuestro capitano, denuevo a todos vuestra asistencia, y decir a los que se la perdieron que no se preocupen, que sin duda después de esta orgía defensora vendrán otras muchas más a las que podrán acudir.
una vez más y siempre:
¡RAVVS ET FLAVA!

binguero dijo...

Capitán, me quito el sombrero, una vez más, ante su crónica, que pone de manifiesto que domina tanto el lenguaje deportivo como el que atiende a los aspectos más frívolos y banales de la vida social de estas nuevas estrellas que son los Defensores. Sin duda hay motivos para estar contentos, hemos finalizado la temporada en una forma física envidiable y zurrando la badana a más de un rival que vendía nuestra piel antes siquiera de cazarnos. Pero no sólo eso, sino que además hemos conseguido celebrar la tan ansiada cena defensora, dando forma así a un evento social, que en breve pasará a formar parte de las citas más granadas de la sociedad zaragozana, hasta el punto de que habrá quien se dé de bofetadas con tal de estar incluído en la lista de invitados. El sábado pusimos la primera piedra sobre la que hemos de edificar un nuevo monumento que lleve a conciliar la vida deportiva y ociosa de los reyes del baloncesto caesaraugustano, ésta no puede ser la últma cena defensora, de hecho empecemos ya a planear la siguiente, aquella con la que celebraremos el comienzo de la nueva temporada allá para septiembre u octubre. En cuanto a la organización, sin duda estuvo a la altura de las ciscunstancias, quiero desde aquí felicitar al camarada Jose y agradecerle sus desvelos para que esta primera cena defensora se llevase a cabo. Lo dicho, siempre tendremos algo que celebrar...

¡¡¡DEFENSOREEEEEEEEEEEES!!!

P.D.- Hay una mujer en Pedrola, ola...

Sergio dijo...

Qué puedo decir! Mis palabras seguro serán exiguas para expresas mi júbilo ante tan excelentísima verborrea. Espero hayáis disfrutado tanto como yo desde este lado de la pantalla con el blog y con el baloncesto de alto calibre con el que dispensáis al numerosísimo público o privado que os admira.

Un defensor...Caracol.